SEVILLA  
 

Descripción arquitectónica

Estilo
El edificio responde a una peculiar síntesis entre el gótico burgalés y el mudéjar bajoandaluz, y se va a constituir en prototipo del templo parroquial sevillano bajomedieval. La clasificación ha ido matizándose a lo largo de la historia: románico-sarraceno-ojival, mudéjar, gótico-mudéjar, alfonsí.
Destaca por su aspecto austero y diáfano, y por el marcado sentido de verticalidad y elevación ascensional de su perspectiva interior; fruto todo ello de las corrientes espirituales y místicas tanto cristianas como musulmanas que inspiraron su diseño.
 

Exterior
El exterior, de ladrillo visto, modula sus volúmenes en varios prismas de diversas proporciones: los del buque principal, orientado de este a oeste, la torre en el ángulo noroeste y las capillas laterales; el ábside y las cubiertas rompen la monotonía cuadrangular con aportes triangulares y, excepcionalmente, curvos.

La entrada principal se sitúa en el centro del muro oeste. Su portada, cuyas formas y motivos apuntan al románico de transición, es también un prisma de piedra que resalta del muro, y en el que se abre un vano apuntado remarcado con ocho arcos ojivales abocinados, festoneados con zig-zag y puntas de diamante; lo corona un alero con catorce cabezas de león. En la cúspide, Cristo Juez imparte justicia; a sus pies, cuatro imágenes de incierta identificación, posiblemente Santa Bárbara, Santa Catalina de Alejandría, Santa Marina-Margarita de Antioquía y Santa Marina del Líbano (o Santa Dorotea, en cuyo caso estarían representadas las "Quattuor Virgines Capitales"). La línea de imposta se remarca con relieves que representan, el del norte a Santa Marina pastora, tal vez en el encuentro con Olibrio, y el del sur la salida milagrosa de Santa Marina del interior del dragón que la devora; completan la decoración varios prótomos, hojas de vid y otros motivos.  

El ábside, al Este, es poligonal de cinco lados precedido de dos tramos rectangulares, con contrafuertes y tres ventanas ojivales geminadas. Las portadas laterales, en el centro de los muros norte y sur, son similares a la principal, pero más sencillas en su diseño (tres arcos apuntados) y decoración, limitada a un arco de puntas de diamante en la del norte y molduras básicas en la del sur. Se ilumina todo con ventanas de diversos diseños, y óculos, entre los que destaca el rosetón de lacería sobre la puerta de la nave de la Epístola.

La torre (nº 5 en el plano adjunto), adosada al templo a los pies de la nave del Evangelio, es de fábrica de ladrillo; planta cuadrada, escalera alrededor de machón central, dos cuerpos -el superior, campanario- y  terraza con merlones sirios (añadidos a finales del XIX); sirve a tres campanas, actualmente sin uso.

Interior
La planta es rectangular y consta de tres naves separadas por arcadas de arcos apuntados de ladrillo, apoyados en ocho pilares cruciformes, que conforman cinco tramos. La nave central es más ancha y alta, prolongada en gran ábside. En los muros laterales se abren vanos hacia las capillas, añadidas. La nave mayor se cubre con alfarje de tradición mudéjar (reconstruido en el s XX); las laterales con colgadizo y las capillas con bóvedas semiesféricas.

Capillas
Un potente arco toral apuntado da acceso desde la nave central a la Capilla Mayor (1 en el plano), la cual tiene planta poligonal y presenta en su eje una deliberada desviación hacia el sur con respecto al de la nave. Se cubre con bóveda de crucería con nervio espinazo central de tipo burgalés y se ilumina por tres vanos ojivales geminados. Se abren cuatro puertas, que dan acceso a la Capilla Sacramental, escalera de la bóveda, antigua vivienda del párroco y sacristía.

La capilla adjunta a la mayor y primera del Evangelio (2) o Capilla Sacramental consta de un recinto principal de planta cuadrada, completado con un presbiterio rectangular; se cubre con bóveda gallonada sobre semibóvedas de arista que hacen la función de trompas y dos de sus arcos apean sobre columnas de acarreo con capiteles tardorromanos y 2 fustes de mármol y 2 de granito; un corredor de planta rectangular cubierto con bóveda de espejo la conecta con la capilla mayor. Posiblemente se inspire en la "qubba" islámica, de naturaleza funeraria.

La segunda de la nave del Evangelio (3), de los Cárdenas hasta 1702, de la Divina Pastora hasta 1936 y ahora de María Santísima del Amor, sigue el mismo esquema en su planta y cubre con media naranja sobre trompas; en su casquete hay restos muy deteriorados de pinturas de épocas diversas.

La Capilla Bautismal (4), tercera de la misma nave, junto a la entrada de la torre, es de planta cuadrada, sin espacio presbiteral; tiene bóveda gallonada de principios del siglo XX; en ella se ubica la antigua pila bautismal, de mármol blanco.

Por último en la nave de la Epístola se halla la Capilla de Nuestra Señora de la Aurora (6), antigua de la Piedad, sede que fue de la Hermandad de la Sagrada Mortaja. Responde al mismo esquema de la Sacramental y de la Virgen del Amor; se cubre con bóveda semiesférica espléndidamente decorada con lacería mudéjar de ladrillo y yesería de inspiración nazarí; la linterna se añadió a finales del XVII.

Arriba

 

Torre
Portada principal
Exterior del ábside. 
Exterior de la Capilla de la Aurora
Nave central y altar mayor.
Capiteles tardorromanos en la capilla sacramental
Cúpula mudéjar de la capilla de la Aurora

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    © 2008 Manuel Francisco Ruiz Piqueras.